Nuestras Diferencias
Cada persona tiene lo que Dios le dió para cumplir su misión personal en la tierra; pero somos pocos los que lo entendemos así y menos aun los que decidimos seguirlo.
Que hermoso sería un mundo donde las personas, lejos de la crítica y el ruido, nos propuciésemos usar nuestras virtudes y capacidades en favor de los démas, en vez de utilizarlos para intentar sobrepasarlos, gozarlos, humillarlos y esgrimir sus diferencias en busca del reconocimiento y la envidia de los demas.
Leí una frase que decía: "No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita", y tal vez, si Dios nos propició de mayores virtudes, no es a razón de que somos mejores que otros hermanos, sino que por el contrario, ya que al carecer de ellas tal vez no podríamos alcanzar nuestra salvación.
Lindo o feo, vidente o no vidente, mudo o no, son características de nuestra persona que Dios las pensó desde antes de nuestra creación para realización de nuestro plan personal; están ahí con un motivo más profundo que el de alardear o agrandarse; porque nosotros no somos sino lo que Dios quiso que seamos y sin él no seríamos mas que polvo libre.
Que triste que es encontrar a diario como la verdad se vé desfigurada, como en el comercio desfila basura sobre sus vidrieras y como lo superfluo reina sobre la verdad y lo que realmente nos llena; que difícil que es jugársela y lanzarse a ser uno mismo en una sociedad que no comprende que no existe persona "mejor o peor" y que solamente las existen con diferentes capacidades que otras y que a su vez, nuestras diferencias no son sino complemento de otras capacidades, que nuestras virtudes no sirven sino nos ayudamos a superarnos entre nosotros. Es difícil crecer donde el no pertencer te condena al olvido, donde el que mas odia prevalece y pedir perdon es sinónimo de debilidad; donde el que carga la verdad es rechazado y donde el humilde es abusado. Y todo esto por no entender que el que se muestra mejor que otros es en realidad porque se siente inferior, que el que grita mas fuerte solo se escucha a sí mismo y que el que dice "siganme, llevo la nueva moda" necesita "nuevos" principios.
Luego nos quejamos de que "la vida" es injusta con uno cuando al querer evitar el odio; dando odio, el dolor; causando más dolor se construye su propio camino a la miseria y al vacío: No es la vida la que nos devulve las cosas, es el producto de lo que nosotros sembramos rechazando al otro por lo que viste, por su color, por su grupo social, dejando memoria amarga por donde pasemos solamente para evitar que nos pase a nosotros, es el resultado del erroneo camino que elejimos para encontrar la felicidad y evitar el sufrimiento, evitar nuestros fantasmas y nuestros miedos; al fin y al cabo un hombre no se mide por sus zapatos, por su auto nuevo o por el tamaño de su casa, sino por el tamaño de su corazón.
No se extingue el fuego con mas fuego
porque es dando que se recibe
amando que se es amado
muriendo que se resucita a la vida eterna.
13/10/08
