Creo
Creo que la vida es una prueba de amor y fé, que cada paso que damos es una naciente oportunidad de demostrar cuanto amamos, cuanto compromiso tenemos con la Verdadera Vida.
Creo que la magia de este mundo se halla en una tierna sonrisa, en una dulce mirada, en un "por favor'' y un ''muchas gracias''.
Creo que la mejor forma de volar, es usando la imaginación, volcando los sueños a la realidad, diseñando el marco de nuestra vida con las esperanzas y el trabajo duro, orando con el alma y con las buenas obras.
Creo que las personas somos muy dependientes, esclavas de la materia, de los objetos perecederos, de la competencia, de la ignorancia, del ''culto'', del soberbio conocimiento.
Creo que si no podemos crecer es porque estamos atados, preocupados por ser los mejores en este mundo y no recordamos que todo pasa, que esta vida no es eterna, que lo que acumulamos para sí no se va con uno, permanece aquí, justo al lado de una tumba. Nos decimos cultos, pero no sabemos nada sobre la Verdadera Vida, sobre Dios, sobre la eternidad, sólo nos ocupamos por apegarnos a cosas que a la hora de la muerte no son capazes de prolongarnos ni un minuto más de vida. Ni todo el conocimiento, ni todas las riquezas.
Creo que la enfermadad es una buena ocación, para aprender a amar, a darse, a conocer las cualidades que habitan en uno, para ofrecer el dolor para la salvación del mundo, para descubrir en el sufrir la inmutable felicidad.
Creo que si construimos sobre roca el vendaval no nos derrumba lo construido.
Creo, en realidad, estoy convencido de que esa roca es Cristo.
Creo que la muerte nos libera, y que la vida es el camino a la liberación.
Creo que perdiendónos nos encontramos a nosotros mismos, que renunciandonos nos conseguimos, que muriendo a uno mismo, resucitamos a la vida eterna.
